JP MugshotPablo Bran es un guatemalteco residente en Ámsterdam. Hace poco publicó su libro “Sin Creer Creyendo”, en donde nos lleva a través de una coloquial travesía, en la que la creencia en dios es desafiada con una combinación de humor mordaz, relatos personales, y citas de pensadores famosos.

La obra revela los efectos secundarios de la fe, y desmantela el mito del cristianismo; capa por capa, como una cebolla cuyo centro no contiene más que credulidad glorificada y consuelo falso.

A través de la cercanía que nos permite Internet lo entrevistamos en exclusiva para Sociedad Atea y esto es parte de lo que nos contó el escritor.

¿En pocas palabras de qué se trata tu libro?

El libro es un intento de desafiar la creencia cristiana en Latinoamérica recordando sus orígenes y discutiendo los distintos argumentos que han sido avanzados por creyentes y apologistas, para luego rebatirles de forma anecdótica y filosófica, pero manteniendo siempre un tono coloquial que apele a lectores en general, sin necesidad de conocimientos sobre lógica formal.

Empiezo por establecer lo que el ateísmo significa, para esclarecerlo de entrada. Menciono brevemente mi propia desconversión y luego ataco la idea de la fe, discutiendo argumentos utilitaristas, científicos, morales, filosóficos, de experiencia personal y finalmente el origen y contenido de la Biblia.

¿Qué significa para ti escribir este libro?

Supongo que la publicación del mismo me convierte en autor, y para algunos también en ateo militante. Ciertamente fuera del closet, pero principalmente parte del grupo que trata de abrirle brecha a este movimiento tan necesario para la humanidad. Quizás no un líder pero ciertamente un participante que ha contribuido su grano de arena. Me hace sentir en el lado correcto de la historia.

Me coloca en una posición de controversia para con muchos de mis familiares y amigos. Es también una posición de responsabilidad, ya que como ateo y autor, las respuestas a preguntas y desafíos de mis interlocutores deben ser corteses, bien fundamentadas, y con un poco de suerte, también entretenidas y memorables.

¿Qué esperas lograr con la publicación de tu libro?

Cierro el prefacio de mi libro diciendo que el mismo es misión cumplida si logra crear tan solo un ateo más, y me daría mucha satisfacción si lo lograse.

En el más optimista de los casos, el libro se convertiría en uno de los títulos conocidos sobre el tema en Latinoamérica. Un tipo de ‘Espejismo de Dios’ para latinos. Escribí este libro porque no encontré uno similar y creí que sería de valor si el mismo existiera. He recibido ya ciertas críticas bastante positivas.

¿Este libro es para ti el inicio de un ciclo de libros ateos, quieres escribir de otros temas también o te interesa seguir profundizando en el tema de las creencias?

Mis intereses giran mucho alrededor de la neurociencia, el arte de la persuasión y el muy maltrecho tema de la mejora personal. Soy muy entusiasta respecto a la plasticidad de nuestras habilidades cognitivas y quisiera utilizarles de forma más activa para abrirle la mente a aquellos que han sufrido de adoctrinamiento infantil.

Estoy jugando con la idea de un libro corto, que haga uso de ilustraciones específicamente diseñadas para crearle disonancia cognitiva al creyente. Algo así como presentar una situación, hacer que el lector tome una decisión de la cual el o ella están seguros, y luego revelar como la decisión es correcta únicamente en ausencia de la religión, o incorrecta a causa de la misma.

¿Qué libros fuera del tuyo les recomendarías a los ateos para que lean en su idioma?

Sin lugar a dudas la Biblia. Nada nos otorga un mejor arsenal contra la religión que el canon monolítico al cual los creyentes se han esposado.

SCC PORTADA FINAL¿Donde pueden los ateos chilenos encontrar tu libro?

El libro puede ser accesado por mi sitio de web www.sincreercreyendo.com el cual dirige a los visitantes interesados a la página del libro en Amazon. La web también cuenta con contenido que puede ser interesante tanto para ateos y creyentes, tal como las 10 preguntas que debe hacerse todo creyente, y un canal de video con debates subtitulados al castellano.

¿Cómo ha sido para ti enfrentarse a la sociedad creyente dominante, en especial en países latinoamericanos y levantar la voz diciendo soy ateo?

No creo poder hablar de enfrentamiento como tal. Ha sido una experiencia muy educativa que inició con conversaciones en familia. Lo primero que noté es la dificultad que las personas tienen en identificar sus prejuicios. Se mueven bajo la superficie, son parte íntegra de su persona y desafiarles es por lo tanto incómodo, no tanto por ofensivo sino por ser algo que escapa a sus mapas mentales.

Todas las discusiones que he tenido han sido placenteras, pero estamos indudablemente lidiando con un Titanic de increíble inercia, y bajo esa analogía, quizás requiera una estrategia de ‘iceberg’ para contrarrestarle.

Los niveles de ateísmo y secularismo van creciendo en todo el mundo y en America latina también. En Chile ya vamos en el 25% ¿Qué piensas que pasará en los próximos 10 años?

Me es difícil especular. Por una parte los cambios en el Zeitgeist pueden ser bastante rápidos y con las condiciones correctas los grandes monoteísmos pudiesen desaparecer en cuestión de unas generaciones tal como con el sufragio femenino y temas similares.

Sin embargo la cosa cambia si hablamos de la superstición en general, y podemos hacer una predicción realista sobre el futuro de la misma en base a lo que vemos actualmente con otros aspectos inerradicables de nuestra naturaleza humana, tal como la avaricia y la violencia: trabajamos duro para domesticarles y limarles las garras pero son una lucha continua.

¿Qué ha significado en tu vida ser ateo?

Mi ateísmo fue el resultado de un proceso, no el objeto del mismo y entre más reflexiono, me doy cuenta que es ese proceso el que es valioso como tal. Esto lo confirmo cuando en chats y foros me doy cuenta que muchos llegan al ateísmo por la vía incorrecta y por lo tanto la etiqueta no garantiza la calidad, por ponerlo de manera sutil.

Sin embargo el desecho de lo sobrenatural me ha dado un empuje en el cual ya no espero que las cosas que convienen “se den” sino que trato de forma activa de hacerles suceder. Me ha dado gran apreciación por mi vida, y una profunda fascinación por la realidad. Finalmente me ha hecho gran entusiasta de la ciencia, y la esperanza que brinda a nuestra especie.

¿Te has sentido discriminado por ser ateo?

Afortunadamente no. Es importante hacer un esfuerzo para reaccionar de forma constructiva a tal discriminación. Si te ofendes, le otorgas poder a tu oponente sobre tu estado de ánimo, y sabemos perfectamente como el religioso hace uso de ese poder para manipular. Si te enojas le das espacio para confirmar sus prejuicios.

En cualquier caso, sería imposible para mi sentirme discriminado por un creyente en base a su religión. Para mi esta persona es la victima de una larga cadena de ignorancia y su mundo es muy chico. He sido en el pasado el objeto de discriminación racial y lo que siento es pena ajena por la contraparte, que con semejantes actitudes es difícilmente una persona exitosa o de mundo.

¿Cómo se superan los prejuicios de la gente cuando saben que eres ateo?

Por sobre todo la decencia y la cordialidad. Debes hacerles difícil el odiarte o considerarte “el otro” o “el enemigo”. Recordemos que la forma en que la guerra se evita es a través de comercio y de expandir el circulo de personas que consideramos prójimos o iguales a nosotros.

Nuestra persona debe colisionar violentamente con la caricatura mental que ellos tienen de un ateo y demostrar que la religión no es el origen de, ni tiene monopolio sobre el buen comportamiento. Así les dejas únicamente dos opciones. Una es decir que los ateos también pueden ser buenos, en cuyo caso la creencia es opcional y por ende redundante. La otra es la táctica del “verdadero escocés”, en la cual harán de caso que en el fondo eres creyente para mantener su prejuicio intacto.

¿Cómo te enfrentas a la vida, a la muerte y a las tragedias de la vida desde el ateísmo?

Respecto a la vida, el pensamiento crítico me ha otorgado muchos regalos, tales como aprender a cambiar de opinión, postergar el juicio, ser más pragmático y separar mis creencias de mi valor como persona. Equivale a quitarse un terrible peso de encima.

La muerte propia nunca me ha quitado el sueño aunque el proceso como tal si me asusta un poco, más que nada por el dolor físico que pueda implicar.

No puedo decir haber sufrido tragedias serias hasta ahora, y claro que me aterra su prospecto. En el libro menciono un episodio del cual mi madre salió viva literalmente por un pelo, y ofrezco mi interpretación del evento.

El ateísmo me otorga un marco natural en el que las tragedias no necesitan acarrear preguntas imposibles ni vulgaridades espiritistas. En cualquier caso el supuesto consuelo de la religión es usualmente nulo.

¿Has podido lograr generar una red con otras personas ateas y compartir con ellas?

Sigo un número de foros y paginas de Facebook, en las cuales trato de contribuir activamente y dar respuestas con contenido de valor. No soy un gran fanático de las bromas sobre “Yisus” o insultos a curas y demás aunque de vez en cuando me sacan una buena carcajada.

He participado también en films como la serie The March of Reason de Scott Burdick, y me he puesto a la disposición de ciertas organizaciones equivalentes a Sociedad Atea.

¿Qué es lo peor y lo mejor que te ha pasado por el hecho de ser ateo?

Diría que lo mejor es haber aprendido a cambiar de opinión y desafiar mis propios prejuicios. Por tal mi ateísmo no esta escrito en sangre, soy escéptico y pensador crítico comprometido con buscar la verdad y seguir lo que diga la evidencia. Esto me hace sentir libre, honesto y facultado.

Hasta ahora lo peor es que las películas de terror ya no me saben igual, jajaja.

 

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