No tengo objeción que las personas profesen libremente el credo que elijan pero sí tengo objeción en que estos credos influyan en nuestras legislaciones, pues éstas deben ser en base a la evidencia y no a los prejuicios, acorde al avance del conocimiento.

Diputados-UDI

Como Psicóloga, guío mis opiniones y práctica clínica en base a la evidencia científica, especialmente en temas tabúes con mayor influencia de prejuicios sociales, como es el tema de la homosexualidad y homoparentalidad. Me guío por lo que señalan los últimos estudios científicos y la posición establecida por las organizaciones de más alto prestigio científico internacional. No sólo leo estas posiciones oficiales sino que además estudio las publicaciones de la ciencia y me mantengo actualizada en esta temática, como imagino también hacen mis colegas. Así, yo estoy al tanto de que la homosexualidad no es una enfermedad, que personas homosexuales tienen las mismas características psicológicas que heterosexuales y que los estudios no han logrado establecer diferencia alguna en cuanto a habilidades parentales.

También sé que homosexuales tienen menos tasa de abuso sexual y pedofilia que heterosexuales y que los hijos de homosexuales y lesbianas no difieren en ningún aspecto de los niños criados por padres heterosexuales. Es por este saber que me impresiona y me indigna que cuatro diputados UDI hayan presentado un proyecto que prohíbe la adopción de niños a personas del mismo sexo. Esto hace surgir en mí bastantes dudas. ¿En base a qué estudio científico se ha presentado este proyecto?, ¿por qué se ha ignorado el llamado de las mencionadas asociaciones científicas a no discriminar homosexuales para la adopción de menores?. La pregunta que más me intriga y para lo cual espero tener una respuesta es ¿nuestro parlamento legisla a la luz de la ciencia o en base a la biblia?

Señalo el que se esté legislando en base a la biblia debido a que esta temática tiende a mantener sus prejuicios por influencias religiosas, principalmente, en países con fuerte influencia de la iglesia católica y bien es sabido, que los partidos de derecha no sólo

observan el mundo desde una posición determinada de mirada económica, sino que además basada en aspectos cristianos y morales. No tengo objeción que las personas profesen libremente el credo que elijan pero sí tengo objeción en que estos credos influyan en nuestras legislaciones, pues éstas deben ser en base a la evidencia y no a los prejuicios, acorde al avance del conocimiento.

No podemos seguir permitiendo que se legisle con la biblia bajo el brazo. A pesar de que nuestra constitución señala que vivimos en un Estado laico, tengo la duda de que en la práctica esto sea así. Generalmente, las disputas candentes en el parlamento son en torno a temas valóricos cristianos como familias homoparentales, campaña de uso del preservativo, aborto terapéutico, etc. Lo que es peor.

Tengo la sensación de que en las decisiones en torno a estos temas, ha regido la biblia y no la ciencia, ya que si fuera por las investigaciones, ya tendríamos aborto terapéutico, matrimonio igualitario y promoción activa del uso del preservativo en los colegios y universidades. No olvidemos que hace algunos años, la derecha sacó la Píldora del Día Después de los servicios de urgencia, dejándola a merced de decisión de los alcaldes y alcaldesas. Esto, me parece inaceptable. En base a concepciones moralistas, se ha dejado sin la protección del Estado al 60% de las mujeres, quienes pertenecen al estrato social más bajo y quienes son las que por falta de acceso a salud y planificación familiar, sufren de embarazos no deseados. Además, he escuchado a la senadora Ena Von Baer pronunciarse frente al aborto terapéutico en contra, argumentando que el embarazo es prestar el cuerpo para que otra vida tenga lugar. Dicho argumento en una senadora me parece una falta de respeto para los ciudadanos y ciudadanas, que esperamos legislación de calidad en base a los avances científicos y no en cuanto a las creencias de cada quien.

Para recordar a los señores UDI conclusiones científicas de homoparentalidad, resumo la conclusión de los últimos 60 años de investigaciones científicas que se publicó en el año 2005 en el compendio “Lesbian and gay parenting” en conjunto con la Asociación Americana de Psicología, Asociación Americana de Pediatría, Asociación Americana de Medicina, Asociación Americana de Psiquiatría, Asociación Americana de Antropología, Asociación Americana de Trabajadores Sociales, Asociación Americana de Abogados de Familia, entre otros:

La homosexualidad no es una enfermedad

Homosexuales y lesbianas tienen las mismas capacidades parentales que heterosexuales y en ciertos aspectos, mejores capacidades, como utilizar menos el castigo físico y más el refuerzo, por lo que no hay evidencia empírica que sustente idea de que no puedan ser padres.

Hijos de homosexuales y lesbianas no presentan diferencias con hijos de heterosexuales en ningún aspecto de su desarrollo. Son niños con igual desarrollo cognitivo, conductual, afectivo y social, bien adaptados, con buenas relaciones entre sus pares y sin alteraciones en su identidad sexual y de género
Los diferentes países deben hacer su mayor esfuerzo para disminuir los prejuicios hacia la comunidad gay y propiciar se les den los mismos derechos y beneficios que personas heterosexuales. Especialmente, deben resguardarse sus derechos civiles para poder acceder a matrimonio y formar una familia.
Hago un llamado también a las ciudadanas y ciudadanos para exigir que nuestros parlamentarios legislen con calidad, en torno a la ciencia y no a la biblia, tal y como lo establece nuestra constitución.

Escrito por JANET NOSEDA Psicóloga. Magíster en Psicología Clínica y especialista en temas de sexualidad. Trabaja temas de sexualidad y género desde la Teoría Post Feminista y Queer.

Fuente: El Dínamo

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