crucificadaReleí algunos pasajes bíblicos que me acompañaron por mucho tiempo en el cuestionamiento de la Biblia y que, aunque estaba dentro del sistema, siempre los encontré discriminatorios y no podía encontrarles sentido contemporáneo  a su aplicación.

Quisiera hacer mención al genio que dijo casi todo al respecto, a su audiencia de comienzos de la era cristiana, Saulo de Tarso, más conocido como Pablo, de religión judía, fariseo, en definitiva, extremo en sus creencias y que tuvo un encuentro cercano del tercer tipo que interpretó como un encontrón con el Jesús que ya se había muerto.

Esto le causó tal impacto que se quedó ciego por unas cuantas horas, todo esto mientras perseguía a los que se habían obnubilado con el mensaje de este maestro muerto, pero las lenguas largas decían había resucitado.

Estos judíos machistas una vez más culparon a las mujeres que habíamos echado a correr el rumor de la resurrección, pero eso da para otro tema. El punto es que éste hombre, machista por naturaleza (¿o por cultura?), se le ocurre ordenar el gallinero de esta nueva secta haciendo callar a las mujeres en las reuniones (1° Cor.14:34-35), indicándoles que tenían que cubrirse con un velo(1° Cor. 11:6), y si no te gusta el velo rápate , (excelente alternativa para el verano y cuando vives en el desierto) porque como somos imagen del hombre que nos tocó al lado, a la pobre deidad le podría dar un soponcio si nos veía así tal cual andamos por la vida, con o sin pelos, pero la contradicción es que los hombre si se pueden parar ante la divinidad porque es imagen de él, es confusa la cuestión, por matemática básica, debiera ser lo mismo.

Aunque dicen que Pablo, por su formación helénica, le costaba darse a entender y es posible que él prefiriera a las mujeres fuera del escenario ya que también propuso que era mejor quedarse soltero (1°Cor.7) algún tema tenía este personaje con las féminas. Pero me tinca que más de alguna lo debe haber interpelado por estas ideas tan originales, porque Saulo le pone el broche de oro diciendo a los maridos que amen a sus mujeres para santificarlas (Col.3:19)….mmm… ¿no bastaba con el sacrificio de Cristo para eso? ¿Y las solteras son eternamente pecadoras porque no hay hombre para santificarlas? Más confusión que suena a chamullo con el puro fin de hacer callar a las parlanchinas y desordenadas del grupo.

En fin, las mujeres somos así, buenas para opinar y dar consejos, queremos que las cosas salgan bien y nos inmiscuimos en todo, queremos participar en todo, y ¿eso es malo?…..o es que acaso ¿no les gusta el toque femenino y el aporte desde otro punto de vista señores?

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