Porque no solo los adultos tenemos derechos que proteger, sino también los niños, y somos nosotros quienes tenemos el deber de velar por su cumplimiento.

Y es por eso que estamos ayudando a una agrupación de padres que eximieron a sus hijos de las clases de religión, en sus respectivos establecimientos educacionales, pero que no han sido respetados por estos colegios, vulnerando los derechos y el bienestar de estos niños.

¿Qué está ocurriendo?

Hemos tomado nota de varias vulneraciones que se repiten,tales como violencia psicológica de parte de los profesores de religión y otros funcionarios del establecimiento; obligación a los niños a realizar el curso de religión, aunque estén eximidos; o incluso sacarlos del aula hacia el patio del colegio  o a la biblioteca, excluyéndolos y dejándolos sin un profesor supervisor, siendo que la ley obliga al establecimiento a realizar un curso para los alumnos eximidos de esa clase de religión.

Por lo tanto este grupo de padres ha decidido solucionar esto y buscan que se respete el derecho y que en un futuro próximo se elimine la obligatoriedad de dicho ramo, impuesta durante 1983.

¿Cómo ayudar?

Está todo preparado y solo se necesita juntar más casos para comenzar las acciones legales lo antes posible.

¿Viviste alguna experiencia similar? ¿Te gustaría que el adoctrinamiento religioso obligatorio se mantenga fuera de las salas de clases? Solo mándanos un mensaje a contacto@sociedadatea.cl o cuéntanos por acá tu historia. Es hora de que la educación vuelva a ser laica en Chile y así alcancemos un entorno inclusivo, pluralista y justo para todos; sobre todo para los niños.

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