Ayer pudimos presenciar en la mañana de Chilevisión una nota de 15 minutos que detalla como se atacó verbal y físicamente a un ateo y su esposa. A esta persona se le amenazó hasta de muerte por un grupo de fanáticos evangélicos que no pueden entender como una persona puede ser feliz y plena sin creer en seres superiores.

Como Sociedad Atea rechazamos todo tipo de acto violento, provocación o amenaza que los librepensadores podamos recibir. Asimismo recalcamos que nuestra postura es discutir y debatir con altura de miras sin provocar nunca a ninguna persona que tenga algún tipo de creencia.

La Sociedad Atea aspira a tener un real Estado laico, un país que respete a todos por igual sin importar si cree en uno, varios o ningún dios. Por lo mismo, no compartimos las provocaciones que se puedan realizar a ciertos grupos de fanáticos religiosos. Nuestro trabajo está focalizado más bien en la articulación nacional de los laicos, libre pensadores, agnósticos, escépticos y ateos en Chile.

A través de la difusión del pensamiento crítico, pretendemos ser una voz y un actor social relevante, para ser considerados cuando se tome una decisión importante para el país. Transformarnos en una minoría activa y articulada, organizada y respetada por la opinión pública.

Queremos aclararle al periodista Ignacio Gutierrez que los ateos como dice él “vivimos en normal tranquilidad”, y este hecho de violencia es una de las caras más oscuras del fanatismo religioso que en Chile hemos visto principalmente en algunos grupos de evangélicos.

Nos preguntamos con tristeza, ¿El usar una polera que diga ateo es una provocación?, pensamos que no. Lamentablemente los fanáticos siempre creerán lo contrario, pasa con las camisetas de los equipos de fútbol, pasa con las banderas de algunos partidos políticos y al parecer le pasa a los fanáticos religiosos con quienes nos declaramos abiertamente ateos.

Sobre la mentada libertad de culto, que cita Carmen Gloria Arroyo (la jueza), nos parece que es una libertad que termina cuando empieza la libertad de todas las personas que quieren disfrutar de la tranquilidad de los parques, plazas y calles de nuestro país y no pueden porque tienen a un grupo de 8 a 10 evangélicos cantando acompañados de parlantes e instrumentos musicales a cualquier hora y cualquier día de la semana, en especial los fines de semana, justamente cuando las familias quieren disfrutar de un momento de descanso.

Muchos grupos de evangélicos no entienden el espíritu de la ley de libertad de culto y bajo esta normativa se escudan para invadir la vida pública y la convivencia pacífica de la comunidad. Rechazamos categóricamente a todos los vociferantes predicadores que realizan una constante contaminación acústica de los espacios de encuentro de las familias.

Si usted aún no ha visto la violencia que se desató por parte de estos evangélicos de Batuco, vea el video completo

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