10001164_10203666142554300_545894518_o

Este sábado 22 de marzo del 2014, en el marco de la Marcha de Todas las Marchas (#MTM), la Fundación Sociedad Atea convoca a la primera gran marcha por un real Estado Laico junto a otras organizaciones laicas que se suman a esta petición.

La situación actual del país es la división poco clara entre las iglesias y el Estado. Nuestro supuesto Estado laico es pisoteado día a día debido a la intromisión de algunos credos en el Estado, como por ejemplo la mención a dios al inicio de las sesiones del Congreso, la asistencia de las autoridades políticas a ceremonias religiosas en fechas claves (como el cambio de mando o las fiestas patrias) la una capilla, sacerdotes, rabinos, pastores y pesebres dentro del Palacio de Gobierno, la escritura de salmos en los números de espera de algunas reparticiones públicas, las imágenes de vírgenes y santos, crucifijos u otros símbolos religiosos en oficinas, colegios, hospitales y cualquier espacio público, entre otros.

Por esto y mucho más es fundamental para Chile contar con un real Estado laico. Uno que asegure una sociedad que respete a todos por igual, sin importar si se cree en varios, uno o ningún dios.
Nuestra meta es equiparar los derechos de las personas ateas con las creyentes y generar conciencia social para que no se discrimine a nadie por sus creencias o la ausencia de ellas.

Un Estado que no es laico, no puede ser completamente democrático. En un Estado democrático, los poderes públicos no tienen legitimidad alguna para propiciar la implantación de unas u otras opciones religiosas o ideológicas por sobre otras ni sus legisladores pueden intentar imponer morales religiosas para discutir proyectos de ley.

El país debe avanzar hacia una igualdad ante la ley de todos los credos, en donde pertenecer a una iglesia en particular no signifique beneficios como exenciones tributarias o recursos del Estado para labores de promoción y difusión de algún credo, como ocurre actualmente.

La codificación de un Estado Laico dentro de la Constitución, es una labor clave para consolidar un país que respeta por igual a toda opción espiritual y cada acto que realice tenga una condición secular y neutral establecida constitucionalmente.

Otra situación grave es la falta de una educación laica en el país. No corresponde que Iglesias lucren con la educación, con colegios subvencionados, centros de formación técnica, institutos profesionales y universidades. Por lo mismo, dentro del Estado laico es fundamental una Educación laica, estatal, gratuita y de calidad.

Aspiramos a un Estado Laico que garantice a todos y cada uno de los ciudadanos, una educación que obedezca a los principios laicos y seculares emanados del Estado y establecidos en la Constitución, por tanto, queda fuera de este rol subvencionar escuelas o universidades que fomentan un credo en particular.

Las escuelas públicas deben entregar a los alumnos las condiciones para forjar su personalidad y protegerles de todo proselitismo y toda presión que les impida hacer su libre elección. En ella el personal escolar está obligado a transmitir a los alumnos el sentido y los valores del laicismo y los profesores tienen el deber de ser estrictamente neutrales.

Por esto y mucho más, salimos a la calle, nos juntamos para decirle al gobierno que Chile necesita un real Estado laico. Uno de verdad. Uno que no existe. Desde la calle le pedimos al gobierno los cambios constitucionales que apunten a crear o a fortalecer el Estado laico.

En la “Marcha de Todas las Marchas” (MTM) se reunirán diversos movimientos sociales, los cuales indicaron que en “un nuevo gobierno, hay temas claves, antiguos o emergentes que tiene relación con el desarrollo del país, sin embargo, el Estado aún no se hacer cargo de los mismos”.

Pensamos que unidos, los movimientos sociales podemos lograr que la élite política nos escuche. En nuestro caso, damos la lucha por un real Estado Laico y principalmente una Educación Laica como corresponde.

Share this article

La Fundación Sociedad Atea está compuesta por librepensadores, laicos, agnósticos, escépticos y ateos. Tenemos la convicción de que el pluralismo y la aceptación de la diversidad son el punto de partida para que la sociedad acepte el laicismo, el agnosticismo y el ateísmo con naturalidad.

Facebook Comments