11 de los 65 presentes en el Discurso Inaugural del Congreso.

11 de los 65 presentes en el Discurso Inaugural del Congreso.

Organizaciones internacionales de Librepensamiento responsabilizaron principalmente al organizador local el Instituto Laico de Estudios Contemporáneos, ILEC por la baja asistencia que no superó las 27 personas, incluida la delegación internacional de la Asociación Internacional de Librepensadores, AILP, integrada por 7 extranjeros.

Como “una gran decepción” fue calificada la asistencia al Tercer Congreso de Librepensamiento que promueve la AILP (Asociación Internacional de Librepensadores), y que en esta versión organizó ILEC en la ciudad de Concepción.

Hasta el colegio Concepción, perteneciente a la corporación masónica de Concepción, llegó el día inaugural el Gran Maestro de la Gran Logia de Chile Luis Riveros para dar el puntapié inicial a este evento internacional, ante una audiencia que no superó las 65 personas.

Luego, los días sábado y domingo, sin la figura de Riveros entre los participantes, la asistencia bajó hasta las 25 a 27 personas.

Para el director de Redes Internacionales Alfredo Lastra, entre las explicaciones de este fracaso están “las elecciones de los próximos días, las actividades paralelas de los convocados en Concepción y también una descoordinación que hay que revisar”.

Entre los asistentes se lamentó que no se convocara a organizaciones laicas y librepensadoras locales para colaborar con la organización, ya que ILEC gestionó todo sin pedir asesoría ni cooperación a redes locales y operó desde Santiago.

Otra queja fue la distancia del Colegio Concepción con el Centro de la ciudad lo que dificultó la llegada hasta el lugar. “Se pudo haber hecho en la Universidad (de Concepción) y haber convocado a los universitarios para logar más impacto”, señaló Fernando Lozada, uno de los portavoces para latinoamérica de AILP.

Para las fraternidades y organizaciones juveniles laicas el precio fue crucial en la baja asistencia ya que para un estudiante costaba 25 mil pesos, mientras que para los asistentes nacionales 50 mil pesos. Para los visitantes extranjeros se cobró 160 mil pesos (300 dólares) valores que hicieron bajarse del evento a muchos interesados que consideraron elitista el valor de este evento.

Muy lejos de la potencia, energía y fuerza que tuvo el 1er Congreso Internacional de Librepensamiento de Oslo, y ni cerca de la asistencia de más de 300 personas en la segunda versión en Mar del Plata, esta tercera edición de este encuentro internacional sólo deja un gusto amargo, por una gran oportunidad desperdiciada por una mala organización y falta de interés por impactar en la comunidad.

Al menos, el fiasco se vio matizado con una muy buena discusión con los pocos presentes y el ILEC se comprometió a aprender de estos errores para evitarlos en el futuro y no volver a derrochar una oportunidad tan importante como un Congreso Internacional para impactar en una ciudad con una marcada tradición librepensadora y abrirse a la comunidad, a los jóvenes y dejar de pensar sólo en las élites.

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