adn (1)El ADN tomado de antiguos esqueletos europeos ha revelado que la genética de Europa tuvo una misteriosa transformación hace 4500 años.

“Lo que es intrigante de los marcadores genéticos de esta exitosa cultura pan-Europea, es que repentinamente fue reemplazada hace 4500 años, y no sabemos por qué” señaló uno de los autores de la investigación, Alan Cooper, del Centro Australiano Adelaide para ADN Antiguo. “Algo grande ocurrió, y la búsqueda ahora es encontrar qué fue”.

Este nuevo estudio también confirma que personas, probablemente realizando una revolución agrícola, salieron de Turquía llegando a Alemania probablemente hace 7500 años.

Por décadas los investigadores se habían preguntado si las personas se expandieron por el Oriente Medio durante la revolución agrícola que ocurrió en el período Mesolítico. Para poder resolver esto, Cooper y sus colegas analizaron el ADN mitocondrial, el cual está presente en las estructuras de las células que producen energía y que son transmitidas por la línea materna. De los esqueletos analizados, 37 eran alemanes y dos de Italia. Los restos pertenecían a humanos que vivieron durante distintas culturas que estuvieron en su apogeo entre 7500 a 2500 años atrás.

Observando el ADN, el equipo de científicos buscó un grupo genético específico llamado Haplogrupo H, el cual pude ser encontrado ampliamente en Europa pero es menos común en el Este y en Asia Central

De acuerdo a los investigadores, los primeros granjeros en Alemania estaban estrechamente relacionados con Oriente Próximo y con personas de Asia Menor, lo que sugiere que la revolución agrícola trajo migraciones de personas a Europa la cual reemplazó a los primeros cazadores-recolectores.

Sin embargo esa afluencia no está presente en la herencia genética de Europa el día de hoy. En vez de eso, hace 5000 o 4000 años, el perfil genético cambió radicalmente, lo que sugiere que un evento provocó un giro inesperado en la población europea.

De acuerdo a los expertos, la cultura vaso campaniforme, la cual apareció en la Península Ibérica en el 2800 a. C, podría haber jugado un rol en este giro genético. Aquella cultura, la cual puede ser la responsable de colocar megalitos en Stonehedge, fue clave en la expansión de lenguajes celtas en la costa.

De acuerdo a los expertos, estas secuencias genéticas les darán una oportunidad para que se pueda estudiar más a fondo la demografía de la historia de Europa. “No solo podemos estimar el tamaño de la población sino también determinar el rango de evolución de las secuencias, entregando así líneas de tiempo más precisas de los eventos en la evolución humana”, señaló Cooper.

El descubrimiento fue publicado en la revista Nature Communications.

Fuente: La Tercera.

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